En el País del Nunca Jamás los chavales no saben quién fue Miguel Ángel Blanco, pero celebran la excarcelación de Ibon Muñoa, el chivato concejal de HB que contribuyó al secuestro y ejecución del joven edil del PP. El viejo político terrorista no ha vuelto a su pueblo con la cabeza gacha, como pensaría el lector, sino bienvenido como un héroe. «Un preso político menos», le saluda el parlamentario de Bildu Pernando Barrena. «Ongi etorri».

En ese mismo país, Melitón Manzanas, el temido jefe de la Brigada Político Social de San Sebastián, nunca será visto como víctima, sólo como vil verdugo de -sí- horribles torturas durante el régimen de Franco. ETA lo «ajustició», tal y como así se ha extendido en el imaginario popular vasco. Lo tenía merecido, al parecer. Pero lo peor, claro, fue que Aznar lo condecoró, reconociéndole su condición de víctima del terrorismo y el Supremo «español» le mantuvo la consideración.

Por el contario, serán sólo víctimas los etarras muertos cuando manipulaban una bomba, los que sufrieron malos tratos o, sí, fueron asesinados por los terribles GAL, o hasta los que se suicidan en la cárcel trastornados por su vida desperdiciada. Incluso para el propio presidente del Gobierno, que se compadece en abstracto en el Senado, olvidándose de su condición terrorista, de verdugo.

Pasará el tiempo, ETA habrá desaparecido ya hace muchos años y será un mal sueño solo para los que perdieron a sus familiares. Mientras, se multiplicarán las exposiciones como la recién estrenada en Bilbao: «Nunca más violencia terrorista y abusos policiales».

Pero en la que no hay rastro de ETA. La muestra está patrocinada por el Gobierno vasco, que ya hizo su trabajo con el experto forense Paco Etxeberria y una conclusión atroz: 4.113 vascos torturados desde 1960. Aunque se matiza en la exposición que serían muchas más, porque muchos prefieren olvidar o han muerto ya.

«La tortura fue práctica habitual en el País Vasco tanto durante el franquismo como en los primeros años de la democracia», concluye.

Porque, ¿qué mayor tortura que la que practicó ETA, aunque sea por el número de asesinatos?

Itziar Reyero ( ABC )