Es el ex comisario Villarejo símbolo de una de las peores páginas de la historia reciente de nuestro país que debiera abochornar a muchas instituciones del Estado como mínimo por la nula diligencia para impedir que un personaje tan siniestro cometiera durante tanto tiempo tantas tropelías.

En prisión provisional desde hace más de tres años, acusado de liderar una organización criminal, Villarejo se sentó ayer en el banquillo por delito de calumnias y acusación falsa contra el anterior responsable de los servicios de inteligencia, Félix Sanz Roldán.

El ex comisario cuenta como aliada con Corinna Larsen, quien declaró como testigo. La ex princesa se ratificó en un relato que mantiene desde hace años, aunque trufado de numerosas contradicciones y de sospechosos lapsus, según el cual se habría sentido «aterrorizada» por supuestas amenazas de Sanz Roldán.

Larsen está acusada de graves delitos en Suiza. EL MUNDO reveló documentos que probaban sus desesperados intentos para desestabilizar a la Casa del Rey. Sobre la falta de escrúpulos de Villarejo, publicamos ayer que ofrecía «pruebas» para anular el caso Pujol y el procés por 10 millones de euros.

Asimismo, tal como revelamos hoy, pidió la misma cantidad tras ofrecer también «pruebas» de que Rajoy y Cospedal, entonces en el Gobierno, estaban al tanto de la Operación Cataluña contra el separatismo.

Qué figura.

El Mundo