¿ Destaca más Sánchez por humilde o por sincero ? Peliaguda cuestión. En fin, lean y juzguen ustedes mismos.

HUMILDAD
por Monsieur de Sans-Foy

A mí, lo que es sagrado me la suda
y todo en este mundo me la pela:
que el Orden Judicial me la sacuda
y el Rey me bese el culo en la Zarzuela.

¡Yo mando más que Dios y más que Buda!
¡Ni a Cristo ni al demonio pongo vela!
Y la dificultad más peliaguda
me importa lo que el moño de mi abuela.

Me importa la pandemia un higo seco
y, en esto de la crisis, me hago el sueco.
Son cosas para Iván, mi subalterno.

A mí no me vengáis con vuestras mierdas,
humanos de derechas o de izquierdas…
Yo soy el Presidente del Gobierno.

SINCERIDAD
por Fray Josepho

Soy hombre de palabra. Lo que digo
va a misa (misa laica, por supuesto).
Soy íntegro, soy claro, soy honesto.
Sostengo mis promesas y me obligo.

Carezco de dobleces y persigo
la integridad moral, pues no me presto
a difundir mentiras. Las detesto.
Y siempre las verdades van conmigo.

Soy sólido, sincero, transparente,
unívoco, fiable y buena gente.
Jamás a la impostura me abandono.

Y en fin, con la verdad, motor interno,
llegué a la presidencia del Gobierno.
(¡Jajajajajajá! ¡Me descojono!).

Libertad Digital