VIVIR COMO SI FUÉRAMOS A MORIR MAÑANA

En el alma del ser humano siempre ha rondado la pregunta sobre el destino, que en el fondo es lo mismo que preguntarse si existe un dios omnipotente que juega a las marionetas con nosotros. Se le atribuye a Séneca la frase “la suerte es el lugar en el que confluye la oportunidad y la preparación”. Aunque nadie lo diría contemplando la estampa del camión verde que dio la vuelta al mundo tras latragedia en Génova.

Uno va tranquilamente pensando en sus cosas y llega Caronte con su barca y te jode el día. Quisiera imaginar hoy al conductor afortunado, sentado junto a la ventana de su casa con un café en la mano, mirando al horizonte de su segunda vida. Tal vez haya llamado a su madre con la que discutió la última vez para decirle que la quiere. O tal vez haya dejado el trabajo para cumplir su ilusión de viajar al polo norte a ver las auroras boreales.

Gastamos la vida de manera absurda como si esto fuera a durar para siempre y en la última curva nos giramos a contemplar los detalles que pasamos por alto; aquella vez que no tuvimos tiempo de sentarnos a escuchar porque llegábamos tarde a una cosa importante, saldrá a flote el último día.

La escena de este camión sobre el puente al borde del abismo no deja de ser una provocación y un peligro para los mercados. Qué sería de la economía capitalista si todos viviéramos como si fuéramos a morir mañana.

Alberto Di Lolli ( El Mundo )