VIVIR DE ETA

Mientras no exista una condena clara de la historia de terror de ETA, mientras no exista una actuación política coherente con el significado político de las víctimas proclamada por la ley vasca de víctimas (2008), significado que exige renunciar a los proyectos políticos nacionalistas radicales que pretendan edificar el futuro político de la sociedad vasca en la exclusión de los no nacionalistas, en la negación del pluralismo y en la negación de la libertad de conciencia, de la libertad de identidad y de la libertad de sentimiento de pertenencia, la presencia de ETA en la sociedad y en la política vasca seguirá viva porque no se habrá hecho justicia a la memoria debida a las víctimas asesinadas.

Y la frase «ya está bien de vivir de ETA» no deberá tener sitio en la política.

Joseba Arregui  ( El Mundo )