VOCES DE ALARMA

El Banco de Santander ha alertado del enorme error que puede suponer incrementar la presión fiscal en España. Sobre todo a las empresas que generan riqueza y empleo. Es curioso que Sánchez fuese en su día a tratar de entender la estrategia del primer ministro portugués, António Costa, para desalojar a la derecha del poder, y no aprovechase para tomar buena nota de sus recetas económicas.

Fórmulas que desde luego no pasaban por gravar todavía más a ciudadanos y empresarios. Hace años que se sabe que cuando los ciclos económicos están al alza, bajar los impuestos genera más bonanza y más recaudación. Ya en tiempos de Montoro clamábamos por otra política fiscal.

La que entendíamos que debería hacer un Ejecutivo de corte liberal y centroderecha. Me temo que con este Gobierno instalado en la precariedad, pedir luces largas y estrategias de largo recorrido es un empeño estéril.

Lamentablemente, estamos ante un grupo de ministros que tiene fecha de caducidad y que cuenta su gestión por días. Con semejante precariedad, el destrozo en la economía todavía puede ser mayor. Después volverá el llanto.

El Astrolabio ( ABC )