VOLVER A VOTAR

La Fiscalía del Supremo tenía las ideas claras y en apenas unas horas hizo pública su interpretación sobre lo que Luxemburgo entiende por eurodiputado y por los derechos que les amparan.

Los fiscales, que son autónomos si bien no independientes, no esperaron ni a consultar a la Fiscal General del Estado.

La Abogacía del Estado, en cambio, todavía sigue enredada en el ovillo, consistente en atender las imposiciones de Sánchez para ser investido frente a lo que manda el imperio de la Ley.

Esperamos, sin embargo, que el Supremo, a través del juez Marchena, sí tenga claro lo que hay que hacer con Junqueras y Puigdemont.

Más allá de su condición de eurodiputados, uno está condenado por sedicioso y el otro es un fugitivo de la Justicia.

No hay más vueltas que darle. Si en el PSOE actual quedara un mínimo de sentido de Estado, abandonarían las negociaciones con los independentistas, cuyo líder cumple pena en la cárcel, y pedirían el apoyo de los constitucionalistas. O también cabría convocar unas terceras elecciones.

Mejor volver a votar que romper España.

El Astrolabio ( ABC )