Durante dos días los españoles hemos asistido, me atrevería a decir que atónitos, a la moción de censura de VOX, que ha sido un veto a la totalidad, del actual desgobierno social comunista, que nos lleva con paso firme hacia la ruina económica y social, pues en la moral ya hace tiempo que estamos.

Ayer estaba almorzando, y puse la televisión, en una de las pocas cadenas que se “dignaron” retransmitir en directo la moción de censura (al parecer la promoción de la homosexualidad, los programas de cotilleo y del bajo vientre son más importantes), y al oír la deposición del monaguillo de Aznar, por poco vomito.

Tuve que apagar la caja tonta, por simple coherencia personal e intelectual.

Después, más calmado, he leído las paridas de Casado, que no han hecho más que confirmar mi tesis de que este hombre no solo parece tonto; es que lo es.

Cuando tus enemigos, que no adversarios, te alaban, algo habrás hecho mal, y eso es lo que le está sucediendo al PP.

Cuando los partidos separatistas, proetarras y comunistas te alaban, ¡mírate la ropa, a ver si vas desnudo, o haciendo el ridículo!

Ítem más, cuando se acude a los ataques personales, barriobajeros, es que realmente se tiene muy poca, o ninguna razón, sobre todo cuando se recibe el apoyo de VOX, un aliado que le permite al PP gobernar en tres autonomías, y en varios grandes ayuntamientos, entre ellos el mío propio, Zaragoza, sin ir más lejos.

Casado se ha bajado los pantalones, al estilo de Rajoy, y se ha puesto mirando para Cuenca, espero que solo metafóricamente…

En otras palabras, está a las órdenes del dictador, pues eso es lo que es, Pedro Sánchez, y de su Rasputín particular, Pablo Iglesias.

Ayer fue un día triste para España, pues se consumó la tragedia: la desunión de las “derechas”, que les impedirá volver al poder en muchos años.

Y se demostró, una vez más, que el PP no es realmente un partido de derechas, aunque pasen por ser un producto sucedáneo, sino un partido socialdemócrata, que en poco o en nada se diferencia de la PSOE gobernante.

La prueba del algodón es que nunca han querido derogar ninguna de las nefastas leyes de la época zapateril: la ley del aborto, o más bien del asesinato indiscriminado de los niños no nacidos, la ley de la memoria histórica, en realidad de la desmemoria histérica y selectiva, etc.

El PP y la PSOE son más de lo mismo. La misma mierda.

860 millones de euros “robados” en Andalucía ¡a los parados!, según sentencia judicial, 150 millones en el caso Plaza de Aragón, y tantos y tantos latrocinios del dinero público, por no hablar del entre un millón y un millón y medio de empleados públicos metidos prácticamente a dedo en la nómina de las administraciones públicas, y que son una ruina para todos nosotros…

Y de los latrocinios del PP o voy a hablar, pues muchos de ellos están todavía en fase judicial, pero son similares.

Ambos partidos se ponen de acuerdo y aprueban el artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que era y es, incluso con su posterior reforma, una auténtica amnistía encubierta de sus latrocinios, pues ambos están de corrupción hasta el cuello.

En resumen, y para concretar:

Vox ha cumplido con su deber.

No ha perdido la moción de censura.

Las únicas batallas que se pierden, son las que no se libran.

Ha fallado la geometría de los números.

La “nómina” ata mucho, y hasta Cayetana nos ha fallado a todos sus seguidores…

Ahora bien, la gran duda que tengo es la siguiente:

Cuando se agrave la crisis económica, que sin duda ya está sucediendo, y cada día estamos peor que el anterior, y se celebren nuevas elecciones, anticipadas u obligadas,

¿Sabremos los españoles cumplir con nuestro deber…?

Lo dudo mucho, la verdad.

Ramiro Grau Morancho ( El Correo de España )