VOX TENSIONA AL LÍMITE EL CAMBIO CON CONDICIONES INASUMIBLES PARA PP Y Cs

En el PP y Ciudadanos estaban mentalizados para una negociación complicada con Vox para gobernar Andalucía tras 36 años de hegemonía socialista. Pero no esperaban que el partido de Santiago Abascal fuera a vender tan caro su apoyo a la investidura del candidato popular, Juanma Moreno, como presidente de la Junta de Andalucía.

Vox tensionó ayer al límite la negociación presentando un documento con 19 propuestas tales como la devolución de las competencias autonómicas en Educación y Sanidad, que obligan a cambiar la Constitución, y otras tan estrambóticas como cambiar la efeméride andaluza para hacerla coincidir con «la culminación de la Reconquista» en Granada en 1492, o la derogación de las leyes contra la violencia de género andaluza, igualdad y de derechos LGTBI.

Mientras los secretarios generales del PP, Teodoro García Egea, y de Vox, Javier Ortega Smith, permanecían reunidos en Madrid para alcanzar un acuerdo de investidura, en el PP y Ciudadanos, con el reparto de carteras esbozado, empezaron a aflorar los nervios y el desconcierto por el calibre del órdago lanzado por el partido del juez Francisco Serrano.

El PP acudió a la reunión, que continuará hoy, con los dedos cruzados, pues se temía que la «inmadurez» de Vox pudiera dar al traste con el acuerdo para el cambio en Andalucía. Por la mañana, el secretario general, Teodoro García Egea, hizo un llamamiento, casi a la desesperada, a la responsabilidad de Vox y Cs para que no pusieran piedras en las ruedas del pacto, y evitasen que el socialismo y las políticas de Sánchez e Iglesias se perpetúen en esta Comunidad.

García Egea acudió a la reunión con dos vicesecretarios, Javier Maroto y Marta González. En el PP subrayaron desde primera hora de la tarde que del encuentro no esperaban ningún acuerdo cerrado. La reunión continuará hoy tras más de siete horas de negociación. Apenas al principio del encuentro con el PP en Madrid, Vox sorprendió con su documento de 19 «propuestas», que logró dejar helado al PP, e incluso sonrojó a alguno de sus dirigentes, que de pronto vieron mucho más complicado el cambio.

«Hasta febrero»

Pero el secretario general del PP no estaba dispuesto a dejarse vencer y se metió de lleno en una reunión que pensaba liquidar en poco más de una hora. Se alargó toda la tarde y parte de la noche para acabar sin acuerdo y con la intención de darle continuidad hoy. El PP se mostró dispuesto a hablar en sede parlamentaria de los puntos propuestos por Vox, sobre medidas concretas. Todo podía discutirse dentro del Parlamento, pero antes, advirtieron los populares, era imprescindible investir a Moreno.

Desde Vox siguieron tensando la negociación tras la finalización de la reunión. Lo que para el PP es cuestión de días, para los de Abascal se puede alargar semanas, aunque «esperan» que finalmente haya acuerdo. Así lo indicaba anoche en TVE el vicesecretario de Relaciones Internacionales de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, que explicó que las negociaciones se extenderán y que hay margen «hasta febrero».

Espinosa fue rotundo al advertir que «ellos tienen 90 medidas que hay que aceptar y tragar, pero las nuestras no. Nosotros teníamos cien puntos, los bajamos a 19, ¿y son inaceptables? Será difícil entonces llegar a un acuerdo. Podemos hablar casi de todo, pero con unos mínimos». Tuvo que ser el presidente de Vox, Santiago Abascal, el que pusiese un poco de paz al filo de la medianoche al advertir en Twitter que los 19 puntos «son propuestas para negociar y no órdagos». Abascal insistió en que han presentado un documento «negociable» frente a «otros» que «han tradado de dinamitar el cambio».

Cs emitió otro comunicado asegurando que «no parece serio hablar de cambio de festivos cuando se está negociando un cambio en Andalucía». En el partido de Juan Marín replicaron a Vox, sin citarlo, que sus prioridades son «la regeneración democrática, bajada de impuestos, autónomos, Educación e Igualdad» y recuerdan que la inmigración es una competencia estatal.

En vista del revuelo creado, fuentes de la dirección nacional de Vox intentaron rebajarlo alegando que se trataba de un acuerdo «de máximos». Los contactos «van mejor de lo que parece. Nosotros estamos dispuestos a negociar. No lanzando exigencias ineludibles. Y creo que el PP también lo está. El problema es Cs», apuntaron.

Propuestas inviables

El primer punto del documento de Vox evidencia que se trata de un órdago de Abascal para alterar la negociación. Vox pretende que Moreno, una vez investido presidente, realice una declaración institucional a favor de «la apertura de un proceso nacional de devolución al Estado de las competencias de Educación, Sanidad, Justicia y Orden Público». Inviable se antoja el punto 13, donde propone cambiar el 28-F, fecha del referéndum de autonomía, por el 2 de enero, día de la Toma de Granada por los Reyes Católicos.

Aunque de alto contenido político, el primer apartado de sus «medidas de inmigración ilegal» es inasumible al no ser de competencia autonómica. Vox propone una «colaboración con la Policía para identificar a ilegales que puedan ser expulsados» y asegura que «la Junta de Andalucía encubre la inmigración irregular, pues posee la documentación para la expulsión de 52.000 inmigrantes ilegales y no la comparte con la Policía».

Vox se estaría refiriendo a los 52.000 inmigrantes llegados a las costas andaluzas en 2018, que mayoritariamente han abandonado ya el territorio andaluz en tránsito hacia otros destinos en Europa. La comunidad sólo es competente en la acogida de menores no acompañados.

ABC