XIMO PUIG: EL PODER COMO ÚNICO CÁLCULO

El abuso de lo institucional con fines partidistas y electorales se está convirtiendo en la seña de identidad más reconocible del socialismo.

Y no solo en el Gobierno central sino también en los autonómicos. Ximo Puig acaba de dar una buena muestra de ello usando su prerrogativa presidencial para adelantar las elecciones en la Comunidad Valenciana y hacerlas coincidir con el 28-A.

Sus socios de Compromís no estaban de acuerdo pero Puig solo ha valorado su interés particular, convencido de que la fecha favorece la clave nacional y perjudica a sus rivales.

Semejante motivación desvirtúa la propia naturaleza de unas elecciones autonómicas, centradas en los valencianos. Pero a Puig, a imagen de Sánchez, lo supedita todo al mantenimiento del poder.

El Mundo