Y GIBRALTAR…¿ QUÉ ?

Tan entretenidos estamos en adivinar si habrá gobierno o elecciones que no prestamos atención a que el Brexit se nos echa encima. El Gobierno ha celebrado un Consejo de Ministros para estudiar el asunto y Hacienda ha enviado 90.000 cartas a los exportadores y a los contribuyentes afectados para que tomen las medidas necesarias.

Que, en realidad, somos todos, porque ese exit, especialmente sin acuerdo, repercutirá en todos los europeos, sin que sirva de consuelo que los británicos serán los más afectados.

Pero es que, además, a nosotros nos afecta por una colonia inglesa al sur del territorio aún no descolonizada, como prácticamente todas ellas. Y allí sí que se han tomado muy en serio lo que el Brexit significa: Gibraltar pasará a ser, nada más y nada menos, que un territorio extraeuropeo a todos los efectos.

Desde junio de 2016, cuando los británicos decidieron salir de la UE, el Gobierno de Gibraltar no ha hecho más que ampliar y estrechar lazos con su entorno, desde autoridades a medios de comunicación, pasando por todo tipo de asociaciones, sin pararse en gastos, pues con la tercera renta per cápita del mundo puede permitirse esos lujos.

El objetivo es claro: seguir dentro de la UE a través del Campo de Gibraltar. Que lo están consiguiendo basta con oír aquellas voces: el alcalde de La Línea propone convertirla en «ciudad autónoma», su presidente de la Pequeña y Mediana Empresa reclama un «régimen fiscal especial» y el Grupo Transfronterizo da la voz de alarma por «la posible pérdida de 15.000 empleos», como ABC ha informado. Es la baza que están jugando sin que nadie les contradiga.

¿Quiénes son esos empleados? ¿Dónde trabajan? ¿Dónde viven y cotizan? Porque cuando se abrió una lista para darles preferencia en el cruce de la Verja, se apuntaron sólo 120. Que la cruzan diariamente muchísimos más, sin duda, pero me viene a la memoria lo que me dijo un policía nacional en la Verja, que, por cierto, nunca he traspasado: «Con que esos chicos pasen dos cartones de tabaco diarios ganan más que en cualquier empleo, así que ¿cómo van a estudiar o trabajar?».

La gangrena que Gibraltar viene siendo para España, desde que fue ocupado por los ingleses bajo falsos supuestos, no sólo sigue hasta hoy, sino que intentan extenderla a su entorno creando el Gran Gibraltar. Justo cuando se nos abre otra oportunidad de cortar por lo sano.

Su Campo es ya de hecho una colonia de la Colonia, e intentan convertirlo en llave para quedarse en la UE, cuando no debe tener «comunicación alguna con tierra», según el Tratado por el que fue cedido. ¿Vamos a desaprovechar también esta ocasión?

Vista la negligencia con que tratamos a nuestros separatistas, no me extrañaría nada. Oyendo a nuestros políticos me pregunto si, junto al tristemente célebre cainismo, se une en buena parte de los españoles una rabia, un odio, unas ansias de dañar a España. ¿Es masoquismo o simplemente idiotez?

José María Carrascal ( ABC )