¿ Y POR QUÉ NO VALLS ?

Hubo un momento, hace bastantes meses, en que los periodistas vivíamos contentos. No era un sueño: había nacido el procésy volvían a venderse periódicos. Qué les voy a contar: aquello parecía la Arcadia feliz. Pero la alegría duró más bien poco. El procés empezó a languidecer y el 155 puso fin a los sueños de grandeza. Hay días en los que Cataluña ya no aparece en portada de los periódicos nacionales y una tiene que pasar páginas y páginas para encontrar una noticia que contagie alegría de vivir. No lo digo por hoy, pues la casualidad ha querido que aparezca Romeva en portada señalado por haber pretendido comprar observadores internacionales. Lo dicen Urreiztieta y Escrivá, que son dos magníficos sabuesos. La noticia correspondería a las vísperas del 1-O, que tanto juego nos han dado.

Hablo como periodista, se entiende. El periodismo le debe mucho al procés, aunque algunos roñosos no sean capaces de reconocerlo. El procés ha alimentado pesadillas, pero el sueño del periodismo ha salido fortalecido. Con 155 y todo, TV3 sigue cosechando páginas gloriosas. El que no se conforma es porque no quiere.Preguntes frequents, un programa que emite la TV3 para mayor gloria del independentismo, ofreció la semana pasada una entrevista con Juan Ruz, compañero de Jordi Cuixart en la cárcel de Soto del Real, donde ambos han estrechado lazos de colegueo y amistad. Cuixart ha sido uno de los personajes más ignorados del procés, pero finalmente el tiempo le ha hecho justicia. Ahora ya tiene un hagiógrafo sin salir de la cárcel. Buen tema.

Yo también sueño con el procés. Despertar a la vida y evaporarse el sueño es todo uno. Por mucho que intentes atrapar la memoria del sueño al volver, no hay manera. Es como si la conciencia abriera sus ventanas de par en par y el oxígeno la venteara hasta el olvido. A medida que el oxígeno penetra en las telarañas del sueño, ésta empieza a diluirse como un cubito de hielo.

El domingo le tocó la vez a Sociedad Civil Catalana, que sacó a sus adeptos a la calle, y a Manuel Valls, que últimanente se siente comprometido con sus genes y pasa más tiempo en Cataluña que en Francia. Y es que Francia da muchos tumbos. Allí se ha evaporado el partido socialista, y todo el mapa político está siendo replanteado. Véase de dónde viene Macron y hacia dónde va Sarkozy. En cuanto a Valls, a él habría que ficharlo para la causa catalana. Quizás sea el hombre que esperamos. Comparado con Turull, no hay color.

Carmen Rigalt ( El Mundo )