¿ Y SI FUERA VERDAD ?

Estoy convencido de que tiene que haber otras vidas además de ésta que conocemos porque, dependiendo del momento histórico que a cada uno de nosotros nos haya tocado vivir, para algunos es una verdadera desgracia pertenecer a lo que podríamos llamar la generación maldita, que es ésa en la que gobiernan los inútiles y campan como cuervos de mal agüero los desalmados que celebran la ausencia de los valerosos.

No estoy hablando de vidas espirituales ni de los cielos o infiernos que recogen los libros sagrados de las distintas religiones. Me refiero a las segundas y terceras oportunidades, de las que son testigos las piedras de los edificios eternos y la memoria inconsciente de la humanidad.

Para casi todo existe una explicación, y por eso las desgracias necesitan un relato que rehabilite la esperanza de quienes nunca disfrutaron de una ocasión de éxito y felicidad, porque en caso contrario deberíamos aceptar que la injusticia es la única verdad permanente de nuestro paso por la tierra.

Un somero vistazo a nuestro alrededor nos sitúa ante uno de los momentos más mediocres de la historia de los últimos cincuenta años ahora que no existen ni los horizontes lejanos porque el presente está preñado de nubes negras y el aire huele a podrido.

Pero yo tengo esperanza y si no existe me la fabrico recordando a Petrus, un amigo que ya no está – o tal vez sí- al que siempre acompañó una sonrisa cautivadora que transmitía paz y una intensa vida interior que provenía de una espiritualidad pagana, llena de experiencias únicas y creo que maravillosas.

Por él supe que solo existe una vida caduca que se convierte en eterna en cada una de las reencarnaciones que experimentamos después de haber muerto, y por eso creo que , en el caso de que no haya regresado ya en una nueva apariencia, está por ahí dando vueltas la espera de encontrar un nuevo cuerpo al que le incorporará su eterna sonrisa y su cualidad de artista.

Imagen por un momento que es cierta la teoría de mi amigo y echen su imaginación a volar. Podríamos tener una doble esperanza  porque en esa nueva oportunidad todos nosotros mejoraríamos… y también los que hoy están echados a perder.

O quizás no, porque lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible .

Diego Armario