Hay algo peor que morir de una enfermedad con 80, o de suicidarse con 40 porque tu negocio ha caído al traste y ese algo peor es morir SOLO, con 40, 50 u 80 años, en el silencio de tu bar o en la soledad de un geriátrico, abandonado por tus familiares que consienten las restricciones, abandonado por tus amigos que comprenden las medidas, abandonado por los enfermeros que callan ante las atrocidades, abandonado por la sociedad que ya únicamente sabe mirar una pantalla sin ver más realidad que la trasmitida.
Sí… yo os acuso a todos… y a todas, como os gusta decir ahora. Todos sois los responsables de este Estado de histeria colectiva, de esta miseria generalizada que nos asoma, de esta MIERDA de sociedad que nos rodea. Los más amueblados de cabeza pensaréis que la culpa en todo caso será del virus o de las Autoridades…En cambio yo te acuso… ¡a ti!
Seguir… sí, seguir con vuestras mascaras por las calles, con vuestras vacunas y con vuestras limitaciones. Aumentar la psicosis de nuestros pequeños y la soledad de nuestros mayores y delatar… delatar al vecino «insolidario» y al viandante «intolerante»: ¡Mirarle!… e intimidarle.
No molestaros en buscar si han pasado cosas distintas a la matraca diaria de los medios de desinformación, como que hay hosteleros que aparecen ahorcados en sus cocinas o que atrocidades estarán sufriendo nuestros abuelos ante la falta de familiares. Esas noticias que no abren telediarios no son buenas para una mente «libre» como la tuya.
Seguir así… porque vais por el «buen camino», pero acordaros al menos cuándo ya no nos quede más Libertad que la de ejercer el nuevo «Derecho» a la Eutanasia, que fuisteis vosotros y no yo, los que juntos caminasteis.
Como dicen los artistas os deseo ¡mucha MIERDA! y cuando os llegue la hora de coger la maleta, tengáis la suerte de aquellas antiguas abuelas que murieron pudiendo decir a su nieta: «Nena, no me dejes sola»
Jorge García Galán ( El Correo de España )