YO ME QUEDO

Correos ha iniciado una campaña digna de elogio para promocionar la España vaciada, ese trozo inmenso de país que camina hacia su transformación en desierto.

La iniciativa es loable y, probablemente, sea lo único que por el momento se ha hecho desde un organismo público para combatir este descenso a la soledad.

Caben muchos argumentos para tratar de animar a buena parte de la sociedad a retornar a sus raíces, al viejo camino, a los olores y sabores atávicos, envueltos ya en el papel de la modernidad que aporta el confort del que no disfrutaron nuestros abuelos.

Tal vez ha llegado el momento de poner en valor todo lo bueno que nos ha traído hasta aquí, incluida esta España constitucional y moderna a la que quieren destruir unos reaccionarios independentistas utilizando la supremacía de lo propio frente a lo bueno.

Yo me quedo con la España plural, diversa, cosmopolita, vacía con billete de vuelta a casa, tolerante, solidaria, empeñada en la concordia, defensora de su unidad, orgullosa de sí misma…

La España de más del ochenta por ciento de la gente. Por más que Sánchez solo quiera entenderse con las minorías.

El Astrolabio ( ABC )