Ante la infamante e indignante campaña de manipulación masiva a que venimos siendo sometidos con machacona y diabólica perfidia con las «vacunas» ahora se suma la desvergüenza de atacar a una camarada a la que pretenden amedrentar publicando imágenes, perfil, dónde estudia o de quién es hija. Una auténtica campaña de acoso dignas de las que realizaría la Santa Inquisición según propagan falsamente.
Por ser lacerante y profundamente indigno tan aberrante comportamiento me veo en la obligación como varón católico español de escribir éstas pocas letras defendiendo y denunciando la indecencia absoluta de que estos buitres sin escrúpulos de ningún tipo pretenden destrozar a una persona por el solo hecho de decir públicamente lo que es verdad.
Dado que, si no hay denuncias vehementes, éstos tiranos terminarán de coartar la poca libertad de expresión que aún permiten, éstos seguirán asfixiando hasta implantar su total y absoluto dominio mucho más pronto que tarde. Con tal motivo, y en defensa también, de las personas que cayeron frente a un enemigo esclavizado por ese otro enemigo, hago constar lo que sigue:
Que la perfidia judía inventó el comunismo, que éste se constituyó como patria propia para muchos de ellos hasta la creación del mini estado llamado Israel, que la mayoría de españoles no sólo se enroló en una lucha «anticomunista», sino que fueron a luchar contra la conspiración de los judíos que habían pergeñado el engendro del comunismo, que todo eso lo pudieron hacer con el dinero al que adoran como a becerro, y que esa fue una de tantas perfidias judías para dividir, someter y aniquilar a los pueblos europeos.
Lo que hoy están haciendo abiertamente, ayer lo hicieron de manera disimulada, pero hay suficiente documentación acreditativa de lo que escribo que podría resultar evidente incluso hasta al más incrédulo, ya que hay documentación de sobra para demostrar que los plutócratas usaron el poder del dinero para financiar a los bolcheviques, y que hoy, continuando el plan de dominio, siguen empeñados en destruir Europa, por varios medios, entre otros esa terapia génica mal llamada vacuna, con la que pretenden acabar con las personas «improductivas», que pretenden generar nuevos proletarios en base a la inmigración que genere «derechos», nuevo denominación más al compás del tiempo, sustituta del manido término «enemigo de clase» por lo que tiene razón la camarada, pues es en lo que siguen hoy en día.
Porque el comunismo no es una idea de biempensantes filósofos que pretenden un mundo más igualitario, sino que, como siervos fieles de Satanás, buscan la división y el enfrentamiento, aprovechándose del resentimiento y la envidia de la peor parte del pueblo, y desde ahí imponer un desorden del que sólo salen beneficiados los revolucionarios aniquiladores.
Por la repugnante campaña mediática de los «mass mierda«, voy a extractar un artículo que define bien hasta qué punto el comunismo fue genial producto de mercadotecnia de las mentes judías, de cuya paternidad nos habla Nuestro Señor Jesucristo hablando del Príncipe de la Mentira, y sus secuaces Jn 8,44 cuyo objeto no era sino el de aniquilar los pueblos libres aún de su garra financiera. Y, para que, una vez aplicadas políticas antieconómicas y por tanto ruinosas, los hombres libres, sean definitivamente esclavizados.
««El comunismo, que aún no ha aparecido pero que aparecerá poderoso y será intrépido y desinteresado como el pensamiento se identificará con la dictadura del proletariado» y «aunque de él se hable ahora muy poco […] será el héroe tenebroso al que se reserva un magno pero pasajero papel en la moderna tragedia. Solo espera la orden para entrar en escena». […] «la guerra entre Francia y Prusia, que será sólo el primer acto del gran drama, el prólogo. El segundo acto será el europeo, la revolución universal, el gran duelo de los desposeídos contra la aristocracia de la propiedad. Entonces no se hablará más de nación ni de religión. Solo existirá una patria, la Tierra. Y una sola fe, la felicidad sobre la Tierra» […] «existirá quizás tan sólo un pastor y un rebaño, un pastor libre con un cayado de hierro, y un rebaño humano esquilado y balando de modo uniforme.» Revista Französische Zustände, de Hamburgo. 12 de julio de 1842.
La «profecía» se va cumpliendo, y los que somos conscientes, debemos estar alerta para no caer en las garras de la perfidia, y por tanto de la esclavitud de los satánicos. Por suerte, tenemos muchos medios que pone la Iglesia para mantenernos en la Verdad, no desaprovechemos la ocasión para conocer los orígenes de la lucha, y porqué hay que estar alerta frente al victimismo de algunos que hacen pingues negocios con sus lágrimas de cocodrilo.
¡ Arriba España ! ¡ Despierta Europa !
Felipe Delgado Daza ( El Correo de España )