¡Libres al fin! ¡Libres al fin!

Gracias a Dios omnipresente. ¡Somos libres al fin!

Si ayer soñé con Napoleón y su expedito modo de acabar con los “imposibles”  hoy estoy soñando con Martin Luther King, aquel gran negro que se jugó su vida en defensa de la Libertad y la Igualdad entre Negros y Blancos  con un discurso que significó el cambio más importante de toda la Historia de los Estados Unidos de América desde su fundación.

Aquel discurso, del que dentro de unos días se cumplen 59 años, pasó a la Historia con un título simple y sencillo: “Yo tengo un sueño”.

«Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy día en esta que será, en la historia, la más grande demostración para la libertad en la historia de nuestro País. Hace cien años, un gran Americano, en cuya simbólica sombra estamos hoy parados, firmó la Proclamación de la Emancipación. Este trascendental decreto vino como un gran rayo de luz de esperanza para millones de esclavos Negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Vino como un lindo amanecer al final de una larga noche de cautiverio”. (…)

“Yo tengo un sueño, es un sueño profundamente arraigado en el sueño Americano, que un día esta nación surgirá y vivirá verdaderamente de su credo, “nosotros mantenemos estos derechos patentes, que todo hombre es creado igual.”

Pero, mi sueño no ha sido el de Luther King, mi sueño ha sido más cercano, más alegre, más posible… y podría titularse:

 ¡YA ESTÁ EN LA CÁRCEL! ¡YA ESTÁ EN LA CÁRCEL! ¡YA ESTÁ EN LA CÁRCEL!

¡Por fin!, ¡por fin!, ¡por fin! Se ha hecho Justicia y don Pedro Sánchez Pérez-Castejón (el bisnieto del general franquista don Antonio Castejón) ya ha ingresado en la prisión de Alcalá Meco, condenado por el Tribunal Supremo por el delito de traición a la Patria y malversación de caudales públicos.

Y no me digáis que eso es imposible, porque entonces os traigo a Napoleón y su expedito modo de acabar con los “imposibles”… o cuando menos a Robespierre y su guillotina. Los españoles tienen la última palabra y los Jueces el milagro final.

Hoy yo tengo un sueño…que el señor Sánchez Pérez-Castejón sea ya para España y los españoles solo un recuerdo y una pesadilla.

Julio Merino ( El Correo de España )