ZAFARRANCHO PARA IVAN

Pedro Sánchez, citando a Manuel Azaña, ha dicho que parece que has resuelto un problema y tienes otros veinte sobre la mesa. El más urgente es ahora acertar el día de votar. Ya no da por descartado un adelanto electoral, entre otras razones porque la Constitución le obliga a presentar Presupuestos o disolver las cámaras. Sean las elecciones en marzo, en mayo o en octubre, se aproxima un turbión, un zafarrancho de urnas, para elecciones europeas, municipales, autonómicas y generales.

Los consultores políticos, los periodistas, los asesores de imagen, los publicitarios y encuestadores van a hacer horas extraordinarias entre logos, banderas, eslóganes. Las redes sociales van a inundar la cabeza de la gente con noticias inventadas en las cuentas falsas.

Un consultor es el que da su opinión al ser consultado; es decir, es un consejero, un fontanero y en épocas turbulentas un agitador, un activista. El de consultor o politólogo es un oficio nuevo, el sustituto del intelectual engagé. Ahora a la propaganda política la llaman consultoría y es el método para lograr que la gente cambie de criterio, de conducta y de partido en la época de la política como share.Después de la invasión de la tecnología en la democracia, las calumnias resultan más divertidas que los hechos.

Así que en los próximos meses prepárense para aguantar a los agitadores de fortuna, a los charlatanes fanáticos, a los ultrasur de los partidos, a los parapsicólogos de los sondeos. Inundarán los platós. Los nuevos agitadores son a la democracia lo que el terror a los regímenes totalitarios. No es necesario que lo que digan sea ingenioso o cierto, sino que valga a los partidos que les pagan. Ahora a la manipulación política la llaman posverdad pero viene de lejos.

Son ya tópicos los consejos de Quinto Tulio Cicerón a su hermano Marco Tulio. Aunque la mayoría de las versiones son manipuladas, cuentan que recomendaba a Cicerón que se dirigiera al ciudadano por su nombre y que saludara a los posibles electores con apretones de manos, mostrándose cordial, atento y cercano.

Estamos en este tiempo más dominados por la política y por su esencia, que es la propaganda. Los jefes de imagen son el destino. Iván Redondo fue el que indicó a Pedro Sánchez el momento propicio de dar el jaque mate a Mariano Rajoy en la moción de censura, y ya es el nuevo ariete de la razón de Estado que ahora es la razón de partido. Vamos a presenciar un festival de besos a los niños y apretones de manos a los puretas.

Raúl del Pozo ( El Mundo )