ZP Y EL PARAÍSO VENEZOLANO

De Pedro Sánchez sé poco y menos aún me interesa, porque a estas alturas de mi vida solo me pierdo por una conversación inteligente con gente guapa y aseada, una comida con amigos, un paseo por el campo…. de golf dando golpes con acierto,  algún encuentro o reencuentro que me haga recuperar la memoria de mis mejores momentos del pasado, y por los libros que leo y escribo.

Pero a veces,  mientras tecleo mis pensamientos, me meto en el fango de lo que sucede a nuestro alrededor porque resulta casi imposible  que no me salpique la hediondez de los personajes a los que algún día la historia pondrá en su sitio.

Quienes me leen saben que solo dos asuntos me desvían de la placidez de mi retiro para sacar de mí la necesidad de tomar postura frente a lo que considero una injusta agresión al derecho de algunos ciudadanos. Uno de ellos es la soledad de los catalanes agredidos, perseguidos y no protegidos en su propio país por no ser independentistas, y el otro es la dramática situación de los venezolanos que viven bajo la dictadura de Nicolás Maduro.

Como diría Jordi Pujol, del primero de los dos asuntos,  “Avui aixo no toca”,  así que hablaré de Venezuela, un país que tiene dividida a la sociedad española entre los que consideramos que su gobierno no merece ninguna comprensión ni disculpa porque les ha robado a sus compatriotas la libertad, la salud y la comida.

Luego están los que defienden al narco gobierno de Nicolás Maduro por razones ideológicas, porque opinan que los colegas de izquierda siempre serán sus colegas.

Entre ellos destaca como vocero a favor del dictador chavista nuestro ex presidente de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, del que sí sé bastante como para hablar con conocimiento de causa.

A Zapatero los años de ausencia del poder le han convertido para algunos en un ser aséptico y de un  cierto aseamiento ideológico y moral, pero solo hay que recuperar un poco la memoria o leer algunos libros  para recordar quién es, cómo piensa y qué concepto tiene de la convivencia plural en una sociedad democrática.

Hace unas horas ha dicho que la culpa de que millones de venezolanos hayan huido de su país y buscado refugio político o económico en otros lugares la tienen “las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos”  y no ha tenido ni una sola palabra de solidaridad con los venezolanos hambrientos,  perseguidos, masacrados, encarcelados, asesinados por el gobierno de maduro y sus bandas paramilitares.

Decía al principio que sé poco de Sánchez y menos aún me interesa… por ahora.

En cambio sé bastante de Rodríguez Zapatero y me sigue interesando porque si se pierde la memoria se arriesgan la libertad.

Diego Armario