El vacío que se siente
cuando no puedes bailar,
no puedes sentir,
no puedes amar,
es como morir encarcelada
sin poder brillar.
No poder bailar
es dejar de desear,
una vida maravillosa y soñada,
pues la danza es siempre,
hermosa y amada.
Ese sentimiento de no llegar,
a lo que se quiere lograr,
es como tocar
lo más profundo del mar,
una sensación en la que ves
tu sueño marchar.
Feliz tarde y mucho ánimo.