Te recuerdo…
cómo no recordarte
si tu voz me acariciaba
y tu mirada me bastaba
para sonreír.

Te extraño…
cómo no extrañarte
si en tus brazos me refugiaba
y solo eso necesitaba
para ser feliz.

Feliz tarde y mucho ánimo.

Categorizado en:

Humanidad,

Última Actualización: 27/05/2026

Etiquetado en: