Pincha en la Ley de Nietos pero anuncia la impugnación de las elecciones. ¿Y?
Todo le sale mal a Sánchez. Es lo que dicen en el PP tras el pinchazo del Constitucional a la Ley de Nietos. ‘Su sanidad’ forzó al pobre Gabilondo a presentar un recurso que sabía ilegal. Acabó donde debía: en el archivo circular…
Además, el Supremo advierte a Albares con imputarle delito de desobediencia si mantiene la pasividad en los consulados para ejecutar la orden del Alto Tribunal. Se acabó el recreo…
Por otra parte, el mismo día una juez decide admitir la querella de HazteOir contra Sofía Puente por la presunta prevaricación de su polémica instrucción de la Ley de Nietos. Tic-tac. Puente emitió esa instrucción a los cinco días de aprobarse la ley y tras reunirse con una polémica asociación. La instrucción adultera el contenido de la ley nacida del Congreso y es la que ha permitido que los presuntos nietos se ‘inflacionen’ hasta los dos millones y medio…
Tras el pinchazo, desde Moncloa sueltan que impugnarán las elecciones si no obtienen el resultado apetecido. El argumento es fácilmente predecible: “la derecha tiene miedo a la democracia y ha secuestrado el voto de los creía que no le iban a votar; tenemos que salvar la democracia”. Puede que funcione para incendiar las calles. Pero jurídicamente hay que demostrar que eran verdaderos nietos y que su participación habría modificado el resultado. Y eso es vía muerta.
Da igual. Porque el objetivo ahora es tensar lo máximo para obtener el mejor resultado posible. Si es posible, un voto más que el PP gracias al trasvase de votos de PP a Vox. Ese le permitiría permanecer en la secretaría general y pilotar la transición quemando las calles y haciendo irrespirable la legislatura.
Veremos si la Justicia le ‘indulta’. Porque la causa por la financiación irregular del PSOE avanza. Y esgrimir ignorancia siendo secretario general es complicado. Además, puede que el asunto estalle antes del 29N y que la Justicia decida no aplicar la norma no escrita de congelar los procesos políticamente sensibles.
Sánchez está tocado. Pero hay que reconocerle resiliencia. Lo intenta todo y proyecta imagen de ganador. La realidad es que ni la vivienda, ni las pensiones ni el amor ni Milei le terminan de funcionar.
Y la Justicia es un tic-tac.
Actuall.com