Atrévete a ser como la luz,
aprende a ser imperceptible,
pero no dejes de verte,
sin ver a los demás.

Extiende tus alas y vuela alto,
toca el cielo con tu alma
y sé infinito como el firmamento,
sin salir de tu cama.

Sólo recuerda que despertarás
y es labor tuya que tus
sueños sean una fantasía,
o sean una realidad.

Pero nunca dejes de soñar,
porque así exploras tu porvenir,
sin olvidarte de quién eres
y sin dejar de ser tú.

Feliz descanso.