Buenas tardes:

Si te despides, hazlo con suavidad,
sin brusquedades.
No me digas: «Estaremos un tiempo sin vernos».
¿Qué es el tiempo?, te respondería.
¿Un puente entre la despedida y el reencuentro?

Si te despides, que tu adiós me reconforte
que sea como el bálsamo a mis heridas,
que tus labios me digan: «hasta luego»,
«ya formas parte de mi vida»,
que pueda sentir que en cualquier momento
nuestras manos se buscarán en la sala de espera
y hablaremos de amores, de cómo pasa el tiempo,
de lo interesante que te encuentro.

—Gloria Bosch.