En un vestido a lunares,
se alista para su juego,
una moza que en las tablas,
se vuelve mujer de fuego.

Lleva carmín en los labios
y cruz de plata en el pecho.

Toda la herencia gitana
se trenza en su pelo suelto.

La rueda ya está formada,
las palmas marcan acentos.

Feliz tarde y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 28/02/2026

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