Cada tarde se embelesan,
se sientan mirando al mar,
dejando el alma volar
mientras las olas se besan.

No necesitan pensar,
el pensamiento se envera,
no necesitan llorar
porque el recuerdo les lleva
a otros mares de coral.

Cada tarde se consuelan
con ver las olas nadar,
con mojar sus pies en agua
que es nostalgia de la sal.

Andrés Nieto.

Feliz tarde y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 18/07/2026

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