Qué silencio en las voces,
por el amigo muerto.
Gime llena de angustia
el alma por el alma buena,
cómo me dueles,
querido mío.
Feliz tarde y mucho ánimo.
Qué silencio en las voces,
por el amigo muerto.
Gime llena de angustia
el alma por el alma buena,
cómo me dueles,
querido mío.
Feliz tarde y mucho ánimo.