Siempre hay dolor
en cada «estoy bien»
y mucho miedo
en cada «no me pasa nada»,
siempre hay un «ámame «,
en cada «te amo»
y un «quédate»,
en cada marcha.
Si nos miráramos
más a los ojos,
si supiéramos
interpretar las miradas,
escucharíamos
mejor los silencios
y entenderíamos
mejor las palabras.
Feliz Lunes y mucho ánimo.