La música es ese refugio
al que siempre podemos volver,
cuando el mundo pesa demasiado;
es la que entiende
lo que no sabemos decir,
la que nos abraza sin tocarnos
y la que nos salva
sin pedir nada a cambio.
Una canción
puede curar una herida,
revivir un recuerdo,
darnos fuerza
cuando sentimos
que no podemos más
y recordarnos quiénes somos.
Porque al final,
donde las palabras no llegan,
siempre llega la música.
Feliz Lunes y mucho ánimo.