La izquierda quema las calles. ¿Y si Sánchez convoca elecciones con el decreto Maricarmen como reclamo electoral?
Junts ha quemado la legislatura. La inminencia de la sentencia de amnistía de Puigdemont por el Constitucional anticipaba que se quedaban sin cartas.
En paralelo Alianza Catalana les come la merienda electoral. Así que hacía falta un plantón. ¿Motivo? Los decretos Maricarmen. Argumentos hay todos: es una “chapuza” en la forma y es “inconstitucional e ilegal” en el fondo.
El País presiona con una encuesta que dice que el 67,5% apoyan limitar el precio de los alquileres y el 75% aplazar los desahucios vulnerables. Expansión también echa una mano afirmando que el Estado se haría cargo del pago de los desahucios paralizados.
La realidad es que 4.290 propietarios han retirado sus casas del mercado ante la incertidumbre jurídica. Y el Observatorio del Alquiler calcula en 200.000 las viviendas que se retirarían del mercado con un alza del 10% en los precios. Además, los promotores advierten que la incertidumbre ahuyenta la inversión.
Porque el decreto Maricarmen no contiene ni una línea de cómo incrementar la construcción. Nada de reformar la Ley del Suelo a pesar del déficit de 750.000 viviendas que denuncia el Banco de España. Sin más oferta no hay solución estable. Todo son parches.
Políticamente el plante de Junts presiona para un adelanto electoral. Al menos es lo que opina la mayoría del gabinete Sánchez. “No descartamos nada”, dicen ahora en Moncloa. La fecha del 29 de noviembre empieza a coger cuerpo.
A Podemos le pilla con el pie cambiado por ‘aceptar pulpo como animal de compañía’ después de afirmar que los decretos eran “una tomadura de pelo”. El PNV ha evidenciado que le teme más a la moción de censura de Bildu que a la inseguridad jurídica del propietario.
La izquierda radical -los ‘saltimbanquis del Macintosh” que diría Ayuso- ya se movilizan para un ‘rodea el Congreso’. La policía ya se prepara para garantizar la votación. Cuando se quiere, se gana. Y cuando se quiere, se acosa. Es lo que ocurre en la puerta del Sol, quizás el prólogo del incendio de las calles en un gobierno Feijóo-Abascal.
La duda es si Sánchez será capaz de dirigir el incendio o será un boomerang. La izquierda radical lo quiere todo y lo quiere ya. Pero ¿es la que manda en las calles o hay una mano oculta detrás? Otrosi: ¿ la izquierda radical puede hacer algo si la policía lo impide? no hay más preguntas.
Maricarmen ha salido del hospital y ha abandonado la silla de ruedas a lo Pinochet. Se ha presentado en la puerta del Sol y ha arengado a las masas. Lástima que los testimonios de sus vecinos estén empañando el relato.
Los caseros de Maricarmen relatan que el Sindicato de Inquilinas publicó fotos de sus hijas con el mensaje “ya sabéis lo que tenéis que hacer”. Además, les enviaron cucarachas vivas y les acosaron por teléfono y correo electrónico. Así se entiende que hayan aceptado una renta que supone la mitad de la hipoteca.
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