Vagos sin formación ni oficio han copado la cosa pública y han convertido la política en un coladero de inutiles.

Nunca vi en el Congreso de los diputados a un gañán de los de ahora porque el meno.s preparado de aquellos años leía libros y daba discursos.

Fue una etapa de tolerancia mutua, y el mestizaje ideológico resultaba enriquecedor. La nueva España que emergía estaba representada en una diversidad de hombres y mujeres demócratas.

Los políticos de la transición fueron gente leída, tolerante y con principios, pero hoy la generación de oportunistas que han descubierto el chollo de vivir de la política sin tener nada que aportar al oficio de diputado, han devaluado hasta la nausea un trabajo que debería ser digno.

El retrato de ese esperpento se replica en programas de televisión donde algunos periodistas que conocen bien el oficio, conviven en un debate a gritos con gentecilla que proviene de un sindicato, o de vender chucherías en un puesto de pipas

La política de hoy es el reflejo de la acción programada por un dirigente que está convirtiendo España en el país menos libre y confiable de Europa.

Estamos siendo observados por líderes de otros países de varios que nos ven como un estado fallido porque Pedro Sánchez es el jefe de una banda que ha dejado de creer en la democracia.

Ciudadanos de izquierdas y de derechas que no le votarán conocen el riesgo de un gobierno con comunistas, y separatistas que le ayudaran a completar su objetivo de romper la convivencia y el estado de derecho.

El riesgo no está en la ultra derecha nacionalista que respeta la Construcción, sino en la ultraizquierda comunista que busca la ruptura de una España en paz.

La ideología convierte en imbeciles a los que no tienen criterio propio por eso solo los inteligentes piensan.

Diego Armario

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Política,

Última Actualización: 10/10/2026

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