Soledad Iparraguirre, alias Anboto, ha sido excarcelada sin haber cumplido la pena impuesta ni haber dado muestra alguna de arrepentimiento. El mecanismo es una vía excepcional previa al tercer grado del que se han beneficiado ya varios etarras. La ejecutora de estas decisiones es la consejera del Interior del gobierno vasco, la socialista María Jesús San José.
Lo ‘venderán’ como reconciliación nacional, bla, bla, bla. Pero la realidad es que se trata de chantaje. Puro y duro. Bildu sólo tiene una prioridad en su agenda: “sus” presos. Si hay impunidad hay acuerdo. Y si no, no. Así de sencillo. “Presos por presupuestos”, dijo Otegui. Voilá.
Anboto fue condenada a 700 años de cárcel por 14 asesinatos. Apenas había cumplido 22 para pasar al régimen de semilibertad. ¿Justicia?
El gobierno tiene el monopolio del uso de la violencia por delegación del pueblo y bajo condición de que haga cumplir la ley a todos por igual. Si el gobierno aplica el embudo en la ejecución de lo dispuesto en la ley, ¿el pueblo no se siente legitimado para recuperar el uso de la violencia?
Patxi López llama “basura” a Vito Quiles por preguntar sobre sus sentimientos tras la liberación de Anboto y haber cargado con el ataúd de compañeros socialistas. A Patxi Nadie no le gusta que le afeen las vergüenzas. Y responde con agresividad ante la evidencia de su incoherencia. No es sólo la de Patxi sino la de todo un PSOE convertido en felpudo de los herederos de ETA.
¿De verdad vale la pena permanecer en la Moncloa para esto?
Luis Losada Pescador (Actuall.com)