Felicidades a todas las Anas, los Joaquínes y todos los abuelos. Resulta que Koldo, ese humilde asesor de pasillo reconvertido en héroe de espionaje, nos ha salido más prolífico que Netflix, 22.000 grabaciones.
Sí, has leído bien, veintidós mil.
Mientras los demás mortales grabamos la voz de la abuela para el WhatsApp y a veces nos sale cortada, Koldo ha montado la Discografía Completa del Siglo XXI sin un solo gallo.
El informe de la UCO es tan grueso que ya hay editoriales negociando los derechos para sacarlo en fascículos. ¡Millones de páginas! Los funcionarios han tenido que pedir muñequeras para el túnel carpiano de tanto pasar folios.
Lo más divertido es que el Gobierno está en vilo. No por la corrupción, claro, sino por ver si salen mal peinados en los audios. ¡Imagínate que en uno de esos miles de audios se oye a alguien pedir un gin-tonic con tónica normal en lugar de premium! Eso sí sería imperdonable.
Mientras tanto, nosotros esperando a que empiece la serie:
«Koldo, el hombre que susurraba a las comisiones».
Temporada 1: 22.000 capítulos.
Temporada 2: la UCO pidiendo vacaciones.
¿El argumento? Muy sencillo: cuando el chiringuito es bueno, se graba hasta el eco. Y ahora, entre grabación y grabación, los políticos rezando para que los micrófonos no tengan modo karaoke.
¡Vaya ojo que tuvieron estos politicuchos de pacotilla escogiendo sus «hombres» de confianza. Un dineral en asesores para estos menesteres!
Salva Cerezo