Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. Quizá porque, cuando uno espera lo suficiente, hasta la venganza necesita refrigeración.
La frase viene a decir aquello de «perdono, pero no olvido» o, en versión castiza: «Yo no soy rencoroso, pero tú me las pagas».
Y parece que algunos gobernantes han descubierto una variante moderna, si no te gusta lo que dicen los medios, en lugar de soportar la crítica… crea tu propia televisión.
Trump acaba de poner en marcha Trump TV, después de vetar a varios medios de la Casa Blanca y acusarlos de difundir noticias falsas.
En España, mientras tanto, el Gobierno ha adjudicado una nueva licencia estatal de TDT al consorcio Siete. No es una televisión propiedad de Sánchez, pero la coincidencia invita a una pregunta incómoda: ¿estamos ante una sociedad cada vez más interesada en informar al ciudadano o en convencerlo?
Y para completar el menú, ayer tuvimos en la ONU otra escena con sabor diplomático: Delcy Rodríguez atravesando el hemiciclo para saludar a Pedro Sánchez, en un encuentro que ambos mantuvieron breve pero que quedó perfectamente registrado por las cámaras.
Casualidades de la vida, unos controlan el relato, otros controlan los tiempos y todos parecen confiar en que el ciudadano tenga mala memoria.
Pero ya lo dijo Séneca:
«Examina con quién te asocias, porque el mundo te juzgará por tus compañías».
Y añado yo:
si además las compañías salen en televisión, procura al menos que el plato no esté demasiado frío.
Salva Cerezo

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Política,

Última Actualización: 24/09/2026

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