1- Hay que hacerse respetar ante Sánchez. El representante y enviado plenipotenciario de Sánchez, el número 3 del PSOE, Santos Cerdán, posa dócil y servil debajo una foto gigantesca del 1 de octubre, mientras Puigdemont, que señala socarrón hacia la gigantesca urna de la instantánea, se descojona de la risa a cuenta de esos mismos socialistas que hasta hace nada pedían en Bruselas, en nombre de la justicia española, que se le extraditase a España para que fuera juzgado.
¿Y saben qué?, de pronto me invadieron la mente aquellas fotos infames en las que el propio Pedro Sánchez posa como un perro amaestrado junto a Mohamed VI debajo de una estatua del conquistador musulmán que se apoderó de parte de la península Ibérica o con la bandera española boca abajo. Y no pude más que pensar que estos dos hechos similares, pero aparentemente desconectados, tienen sin embargo una misma causa.
2- Sánchez necesitaba que Marruecos se hiciera cargo de controlar la inmigración ilegal para que sus socios de Podemos le permitieran seguir en el poder; por eso se denigró tan humillante y deshonrosamente ante Mohamed VI. Y ahora la misma causa (el ansia de permanecer al frente del gobierno a cualquier precio) es la que le pone de rodillas ante el independentismo catalán a cambio de 7 votos de ignominia y vergüenza.
Conclusión: amigos, se ha producido este encuentro sucio y bochornoso entre el gobierno sanchista y ese delincuente al que ahora llaman presidente los del PSOE, justamente el día antes de que la Princesa Leonor jurara la Constitución para así conseguir que se hable lo menos posible de la infamia, de la ignominia de la vergüenza y del deshonor.
Esta es otra burda estrategia de un sátrapa traidor, soberbio y arrogante con los españoles, pero que se deshoja pusilánime como una margarita, cuando se las tiene que ver con los enemigos de España. Igual va siendo hora ya de hacer que Pedro Sánchez comience a tratarnos a los españoles con el mismo respeto y pleitesía con el que se comporta con los enemigos de España, pero para eso : ¡Hay que hacerse respetar!-
Hernán Pérez Ramos (ÑTV España)