Cuando digo y repito que la Constitución que nos dieron no estubo pensada ni preparada para un psicópata me refiero a momentos como en que se vivió ayer en el Congreso.
Mientras se conocía el resultado de la votación de una de esas iniciativas que no sirven para absolutamente nada (recuerden que el 90% de la actividad del Congreso no se materializa en nada concreto ni es útil para nadie), el Presidente sanchez mostró un comportamiento totalmente irrespetuoso en la cámara, y fue un comportamiento dedicado especialmente a sus socios. Ya en los discursos del “uno” se produjo el desafío que después mutó a burla al final.
Los hechos. Se aprobó una iniciativa que pretendía “pedir” a Sánchez someterse a una cuestión de confianza (algo que solo puede hacer él si quiere) Una vez aprobada, Sánchez se quedó en el hemiciclo (cosa rara) para reírse de ese resultado y mostrar una actitud de mofa hacia el resto de los Diputados mientras algunos de ellos gritaban ¡Dimisión!
¿Cómo de seguro estará para faltarle al respeto a los socios y provocarles con esa sorna? Parece que sanchez tiene muy bien sujetos a los perros que le auparon al poder, quizás por la información que maneja sobre ellos. Y ahí están, ladrando pero muy bajito.
No son socios, son secuaces y cómplices en las fechorías. Es la única explicación plausible a que independentistas con egos desmedidos aguantaran tamañas humillaciones.
Susana Moreno