Es una hermosa noche de verano,
tienen las altas casas
abiertos los balcones,
del viejo pueblo a
la anchurosa plaza.

En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra,
evónimos y acacias
simétricos dibujan,
sus negras sombras,
en la arena blanca.

En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada,
yo en este viejo pueblo paseando
sola, como un fantasma.

Feliz descanso y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 07/08/2025

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