Yo definiría el socialismo como aquella corriente que exige para su causa el trabajo y la propiedad ajena, pero nunca la de sus líderes. Sus líderes viven al más alto nivel haciendo lo que critican al capitalismo y lo que quieren abolir en los paises en los que gobiernan, es decir, llevando a sus niños a centros educativos privados, asistiendo a hospitales privados, viviendo en mansiones de lujo y con grandes cuentas bancarias.
Por el contrario la clase trabajadora está condenada a vivir con una carga impositiva tremenda, en países con una inflación que no permite a sus habitantes llegar a fin de mes, con un trabajo precario y muchas promesas y con mentira tras mentira.
Churchill dijo del socialismo: «el socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de los ignorantes, el evangelio de la envidia y su única virtud es el reparto igualitario de la miseria». Para mí es la mejor definición que existe, aunque para los defensores socialistas, el fracaso de este sistema político no es culpa en sí del socialismo, sino de ciertas personas.
Por ejemplo: Stalin se volvió loco y por eso llevó a cabo el mayor genocidio de la historia; los Kirchner eran unos corruptos o Fidel se equivoco al dejar morir al Che y matar homosexuales. Por tanto personalizan la maldad del socialismo que nunca ha hecho nada bueno en ningún país en los que creado raíz.
La vida en Cuba hoy en día es, aunque pueda parecer un comentario inapropiado e injurioso, es como la vida de Adan y Eva. Vivían sin ropa, ni zapatos, con una sola manzana para comer los dos y aún así les decían que estaban en el Paraíso.
Pablo Iglesias, no el fundador de la P$O€, sino la rata chepuda es un buen ejemplo de socialista. Su lujosa vida, pero aún así se permite el lujo de decir que el socialismo es un vergel en el desierto del capitalismo.
Frase estúpida donde las haya, pero aún así, lo que no explica el macho alfa de Podemos es porque motivo pones alambradas a esos vergeles para que las personas no salgan.
Los socialistas enarbolan la bandera de la libertad, pero ya veis lo que le ha pasado a Maria Corina en Venezuela por pedir elecciones democráticas libres y como además han reaccionado los zurdos de todo el mundo por conceder el Nobel de la Paz a una luchadora por la libertad.
Faustina, se llamaba una señora muy querida por mí, prácticamente era mi abuela; nunca fue a la escuela y trabajo desde bien pequeña. Nació en el primer año del siglo XX y vivió todas las penurias que hubo. Ella definía el socialismo como: «pan para mí que los Santos no comen». Y así es.
Antes de acabar quería dejar aqui una frase de Sira Rego, ministra de infancia y juventud. Leyendo esta frase ya os podéis imaginar la cultura que puede transmitir a los jóvenes. «El paro lo crean los que despiden y los que despiden son los empresarios. Acabando con los empresarios acabamos con el desempleo». Y ahí está la tipa, tan tranquila y de ministra.
La foto de más abajo no es Gaza, es una panorámica de La Habana tomada en 2018.
Rafael Cabañero