Lo primero del mar es partir,
dejando en el borde toda prisa.

Después viene, lenta,
la soledad
de cada hierro a la Luna,
la soledad
que lleva al hombre vestido,
la soledad
de cada vena del barco.

¿Dónde estará?
dicen todos los ojos,
muy a pesar del juego y la sonrisa,
surcando un tono extraño de los gritos.

Y recostado al mar,
como única mujer,
un barco sigue al mundo.

Feliz descanso y mucho ánimo.

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Humanidad,

Última Actualización: 04/02/2026

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