Aunque su uso se popularizó en el teatro anglosajón a principios del siglo XX, existen tres teorías históricas y técnicas muy arraigadas que explican de dónde viene exactamente.
En el åmbito de las artes escénicas, desear «buena suerte» directamente se considera de pésimo augurio o una forma de atraer la mala fortuna debido a antiguas supersticiones. Por eso, se recurre a la psicología inversa deseando algo catastrófico.
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Aunque «Rompéte una pierna» (Break a leg) es un dicho de origen principalmente teatral, en el mundo de la danza y el ballet clåsico tiene un significado y un matiz muy particulares, e incluso una alternativa propia.
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Dentro del contexto de un escenario, existen tres explicaciones muy bellas de cĂłmo esta frase se conecta con el movimiento y la estructura del teatro:
​1. El quiebre de la línea al hacer la reverencia
​En el ballet, el Ă©xito se mide al final de la funciĂłn con los aplausos y las ovaciones. Cuando los bailarines salen a agradecer al pĂșblico, realizan una reverencia profunda o rĂ©vĂ©rence (los hombres inclinan el torso y las mujeres realizan un plie en una cuarta o quinta posiciĂłn cruzada). Al flexionar las rodillas de esta manera, visualmente se «rompe» la lĂ­nea recta de la pierna. Desear que te rompas una pierna es desear que tengas que hacer tantas reverencias que tus piernas no paren de doblarse ante los aplausos.
​2. Cruzar las «piernas» del escenario
​En la jerga tĂ©cnica teatral, las «piernas» (legs en inglĂ©s, o bastidores) son las cortinas laterales de tela negra que delimitan los lados del escenario y ocultan a los artistas antes de salir a escena. «Romper una pierna» (to break a leg) significa cruzar esa lĂ­nea protectora del bastidor para entrar al espacio escĂ©nico. Decirle esto a un bailarĂ­n implica desearle que deje de ser un sustituto en las sombras, que salga a bailar y que se adueñe del escenario.
​3. Romper el mecanismo del telón
​Otra teorĂ­a clĂĄsica dice que, si la funciĂłn es un Ă©xito rotundo, el pĂșblico aplaudirĂĄ tanto que el telĂłn tendrĂĄ que subir y bajar decenas de veces para los saludos finales. El esfuerzo repetido podĂ­a llegar a romper la «pierna» o manivela del mecanismo que manejaba las cortinas.
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sí que, la próxima vez que quieras desearle lo mejor a alguien antes de enfrentarse al escenario, ya sea con un guiño al quiebre de la révérence, la clave estå en evitar la palabra «suerte».
BalletGina

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Última Actualización: 20/05/2026

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