El auto de imputación del juez Calama es demoledor. Ubica a Zapatero como la cabeza de una presunta organización criminal. Básicamente tenía el monopolio de la intermediación del vetado petróleo venezolano.
Todo empresario chino que quería petróleo barato -e ilegal- pasaba por Zapatero. Y viceversa: todo petróleo que saliera de Venezuela pasaba por él. “Es nuestro pana”, decían en Venezuela. O sea, nuestro gran amigo…
Para cobrar había creado un entramado de sociedades offshore en Dubai y otros lugares opacos. Y montada la estructura también traficó con oro y divisas. Todo a gran escala. Y todo fuera de España. Aquí se presentaba ante la Hacienda como un pobre consultor que cobraba por sus asesorías.
En realidad las asesorías eran comisiones. Así aparece en el sumario: “quita comisiones y pón asesorías”. Más claro, agua. Y por si todavía quedaban dudas, su presunto testaferro, Julito Martínez, borraba los mensajes. ¿Quién borra lo que no tiene nada que ocultar? Otrosi: ¿por qué llamaba “jefe” a Zapatero?
El sumario Zapatero pone de manifiesto la gravedad del caso hidrocarburos. Pero también apunta a otro de los casos que se investiga, el caso SEPI. Porque no fue solo Plus Ultra; aquello era corrupción a gran escala.
En el caso Plus Ultra, ZP y sus hijas recibieron casi dos millones de euros por intermediar para lograr el rescate millonario. La trama lo celebró tres días antes… Y lo más importante: el rescate fue aprobado por Consejo de Ministros. ¿No sabía nada? O miente o es un inútil.
El Debate publica este miércoles que un enviado de Ferraz le comunicó a Zapatero que iba a ser imputado y que habría registros. Fue el pasado sábado a las 11:00 en el Hotel Santo Mauro. ‘Zapa’ -como le llaman en el sumario- se puso blanco. Y durante todo el fin de semana hubo cruce de llamadas. Y El Confidencial publica que el ex presidente tenía previsto volar a Caracas -vía Dominicana- este martes a las 16:10. El juez abortó la huida.
La estrategia de ‘salvar al soldado Zapatero’ es pobre. Argumentan que hay una persecución contra Sánchez, que los jueces hacen caso a Aznar con aquello de “quien pueda hacer que haga” y que todo parte de una denuncia de la denostada Manos Limpias. la realidad es que todo parte de una denuncia de Francia y Suiza por movimientos financieros irregulares. Piden apoyo a la Justicia española. Y el juez instructor, el juez Calama, es un juez discreto, minucioso e independiente.
Por eso varios ‘influencers’ de izquierdas están marcando distancias. Y en Moncloa cunde el pánico. Porque el asunto está amarrado. Y no es una comisión por obra como el caso Cerdán. Es -presuntamente- una estructura financiera y societaria para blanquear fondos traficando con influencias a gran escala. ¿Y Sánchez no sabía nada? Pobriño.
Ante la gravedad de la situación, Vox ha pedido al PP que presente una moción de censura. Los populares están incómodos porque saben que los socios de Sánchez le siguen dando respiración artificial. ¿No se la dejarán de dar si se tienen que retratar?, ¿cómo van a explicar a sus bases electorales que están sosteniendo a una presunta gran mafia internacional que ostenta el gobierno nacional
Luis Losada Pescador (Actuall.com)