Lunes, Begoña y deliberación de mascarillas; miércoles, Zapatero y viernes, Peramato
Arranca una de las peores semanas para el sanchismo. El calendario más que político, es judicial.
Este lunes, Begoña. Tiene que comparecer ante el juez Peinado. De no hacerlo, advierte el juez, enviará a la fuerza pública. La mujer de P.S. se resiste porque será juzgada por un jurado popular y se quedará sin el comodín de ‘fachas con toga’.
Pero el calvario no acaba. El miércoles deberá de comparecer Zapatero. En la intimidad descuenta su condena. Su objetivo es salvar a sus hijas. Argumentará que las joyas fueron regalos de su etapa de presidente. Ergo el delito está prescrito. ¿Justificación? No la encuentro…
Para apuntalar el cuento, Miguel Sebastián sale a ‘vender’ que todos los ministros recibían regalos y se los quedaban, que era lo normal. Es decir, ‘todos somos ZP’. Pésimo argumento. Porque todo el mundo sabe qué regalos son aceptables y cuáles no. Lo saben los profesores, los médicos y todo tipo de funcionarios. Un detalle de cortesía es una cosa.
Unas joyas por valor de 1,3 millones de euros es otra bien distinta. Colectivizar el ‘pecado’ es romper el cortafuegos: todo el PSOE actúa igual. De hecho, Cesar Antonio Molina revela que ZP le cesó por ser excesivamente austero. ¡Voilá!
La otra estrategia de Zapatero además de la prescripción es argumentar que la prueba americana fue irregular y tratar de anularla. Curiosamente, la patata caliente estará en el tejado de Bolaños. ¿Pulgar hacia arriba o hacia abajo?
La tentación de inclinar el pulgar hacia abajo es grande. Porque el ‘caso Zapatero’ ha erosionado las opciones electorales del PSOE; las encuestas dan una caída de 8 diputados desde el caso ‘Joyero’.
Pero el intento de hacer cortafuegos es complejo. Porque resulta que el abogado de Begoña colabora con el letrado de Zapatero en el caso de Plus Ultra. Y además, la UCO localiza llamadas de Zapatero a las cloacas para dirigir las actuaciones. Las tramas se entremezclan y no es fácil hacer compartimentos estanco.
La semana se completa con la comparecencia de la todavía directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, en el Senado. tendrá que explicar por qué y para qué se reunió con Leire Díez, por qué abrió expedientes a los agentes investigadores y por qué su DAO dio orden a la UCO se ponerse de perfil en las investigaciones.
Para cerrar, el viernes la Fiscal General, Teresa Peramato, comparece en la Comisión de Justicia del Congreso. Tendrá que explicar la política ideológica de los ascensos y los acuerdos de las cloacas con la fiscalía. Asco.
Suménle que este lunes el Supremo comienza la deliberación del caso mascarillas: Abalos, Koldo y Aldama en la picota.
No es una semana fácil para Sánchez. Quizás por eso ha rebajado el listón de la crítica a la judicatura y precisamente este lunes ha publicado en el BOE la oferta pública de 500 plazas de jueces y 200 de fiscales. Lo intenta…
Luis Losada Pescador (Actuall.com)