El silencio…
es mi respuesta
cuando las palabras
ya no tienen sentido.
No porque no tenga
qué decir.
Sino porque entendí
que no todas las personas
merecen una explicación.
El silencio no siempre es desprecio;
muchas veces es la forma
más elegante de cerrar una puerta,
que ya no conduce a ningún lugar
y de elegir la paz
por encima del desgaste.
Feliz tarde y mucho ánimo.