Esta noche al oído
me has dicho dos palabras…
Comunes, dos palabras cansadas
de ser dichasn, palabras
que de viejas son nuevas.
Dos palabras tan dulces
que la Luna que andaba
filtrando entre las ramas
se detuvo en mi boca.
Tan dulces dos palabras
¿Que digo sin quererlo?
¡oh, qué bella, la vida!?
Tan dulces y tan bellas
que nerviosos mis dedos,
se mueven hacia el cielo
y mis dedos quisieran
contar estrellas.
Feliz descanso y mucho ánimo.