Buenas noches:

Bailó primero con los ojos y con sus párpados alados de pestañas,
¡ Entre sus manos, su cabeza pesaba lo que pesaba el mundo !
Por último, su rostro se iluminó,
dio tres pasos, arqueó su cuerpo,
y sus manos se extendieron desesperadamente…
se irguió y nos las regaló abiertas,
después de aprisionar el perfume ondulado de las rosas…

Feliz descanso.