Cierro los ojos
y aunque camino,
se que no tropezaré,
me guía la música,
me guía su orden,
su armonía, su perfección.

¡Sí… lléname,
dama música!

Apodérate de mi mente,
mis sueños, mis ilusiones,
mis gozos y tristezas.

Eres parte de mí
desde que tengo memoria,
apodérate de mi presente
y no me olvides en mi futuro.

Feliz descanso y mucho ánimo.

Categorizado en:

Humanidad,

Última Actualización: 27/08/2025

Etiquetado en: