La danza es un lenguaje sin palabras,
un susurro del alma que se revela,
la poesía que los pies desgranan,
y en cada giro, una verdad se cuela.
un susurro del alma que se revela,
la poesía que los pies desgranan,
y en cada giro, una verdad se cuela.
Es el cuerpo el lienzo, el movimiento, el trazo,
donde el corazón plasma su alegría o dolor,
un eco de la vida, en cada paso,
la más pura expresión, sin ningún pudor.
donde el corazón plasma su alegría o dolor,
un eco de la vida, en cada paso,
la más pura expresión, sin ningún pudor.
En la armonía del gesto y el compás,
se funden sueños, pasiones y anhelos,
un diálogo eterno, un sentir fugaz,
que eleva el espíritu a cielos de velos.
se funden sueños, pasiones y anhelos,
un diálogo eterno, un sentir fugaz,
que eleva el espíritu a cielos de velos.
Bailar es volar en un instante,
soñar con los pies en el aire,
una danza que en la vida es constante,
un arte sublime que nos hace arde
soñar con los pies en el aire,
una danza que en la vida es constante,
un arte sublime que nos hace arde