Buenas noches:

Con los años, mi caparazón se ha ido endureciendo,
se ha ido pintando y deformando a la par,
con las ondeantes personas que he conocido.

Aunque nadie lo ve,
aunque nadie lo siente,
mi caparazón está ahí.

No se necesita una fórmula mágica,
pero al parecer descifrarla es un misterio y un esfuerzo,
que no cualquiera se da el lujo de hacer.

Feliz descanso.