Si tú me miras,
yo me vuelvo hermosa
como la hierba que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa,
las altas cañas cuando baje al río.
Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que ya mañana al descender al río
la que besaste llevará hermosura!.
Feliz descanso y mucho ánimo.