No te esfuerces
por encajar
donde constantemente
tienes que dejar de ser tú.
Quien de verdad
valora tu esencia,
nunca te pedirá
que cambies lo mejor de ti.
A veces,
Dios permite que no encajes,
porque tiene preparado
un lugar donde serás apreciado,
respetado
y amado por quien eres.
Feliz descanso y mucho ánimo.